jueves, 20 de enero de 2011

Amoris "causa":

Acullá una verdadera sensación, impresión de lo que me ocurre, acontece: nervios, risa floja, pensamientos repentinos...continuados e incabados¡Indudablemente, me noto ilusionada, contenta, eufórica como hace tiempo no experimentaba ese preciado estado anímico. Es complicado, el tener unos sentimientos, ya no solo virtuales sino reales y, con esa impresión tan inmensa que te suscitan, el ponerse a redactar a cerca de ellos... Puesto que a nada que te introduces en la historia, empiezas a percibir como te sumerges en ese mar de emociones que una vez navegando te encontraste sin ni imaginar, plantearte que llegara a tan buen puerto. Siempre te queda un resquicio de esperanza, cuando tienes tus metas tan fijas y eres tú el que accede a coger el timón de un barco al que ya solo por su "exclusividad" la generalidad va a procurar disparar la munición de sus cañones, de un modo más claro o de otro más poco evidente...Se trata de que soy yo misma y no podría ser de otra manera aunque mi barco se fuera a pique porque imperecederamente seré el capitán de mi propia dirección pese a que me pierda, intenten desviarme...Tengo la seguridad de que a mi embarcación o humilde velero le quedan muchos nudos por recorrer de la forma que ciertamenete se suceda y, que en mayor o menor medida por ésto y más cosas tendrá su oportunidad y estará a punto para partir. Hoy siento que quiero que formes parte de mi tripulación y que me acompañes en mi viaje porque solo tú me complementas y me haces feliz. En poco tiempo has llegado, has cogido la llave secreta y has abierto el tesoro que guardaba tan afanosa y ya un tanto desencantada de que nadie lograra formar parte de mi aventura nos obstante tú te has hecho un hueco en mi barco y ya manejamos juntos el timón y , si alguna vez perdemos el rumbo, el otro lo encaminará.

1 comentario:

  1. Por mucho que busques y encuentres ayuda o colaboración, el timón no lo sueltes nunca. Es tu seguridad

    ResponderEliminar